"Apostamos
por una educación personalizada y eficaz"
La
educación es una tarea cooperativa con tres agentes: niño,
padres y colegio.
Solo si los mensajes son concordantes
puede haber una auténtica educación
Organizamos
reuniones periódicas, para buscar concordancia de actuaciones y participar
del proyecto educativo que ofrecemos.
Dirige la Escuela
de Padres una psicóloga terapeuta que centra los temas y encauza los
diálogos.
¿Nos
ponemos de acuerdo en lo que damos, dentro de la familia y con la escuela?. El
niño integra estímulos y percepciones.
Resulta fundamental que los
padres se sientan orgullosos de los hijos y confíen en sus capacidades. Los
padres deben disfrutar con sus hijos para darles equilibrio
emocional y poder educarles.
Todos hemos de aprender de todos en nuestra sociedad y saber rectificar
cuando convenga. Al igual que en un coche, la conducción es adaptación
y rectificación contínua para poder seguir el camino correcto, y
saber estar en cada situación con un control personal adecuado.
Esto no se improvisa.
La misión
principal de los padres y de los educadores es enseñar al niño a
pensar, es decir procesar la información para tomar decisiones.
Padres y educadores
son los primeros y más importantes agentes que intervienen en la formación
de hábitos, tanto personales como sociales.
En la sociedad
del conocimiento, la información puede llegar a abrumar. Lo principal es
que al niño se le ayude a organizar sus conocimientos y a estructurar sus
sistemas referenciales. Es tarea de la familia y de la escuela.
Los
niños necesitan referencias iniciales comunes y estables para poder crecer
y desarrollarse así como unos limites básicos para
la convivencia.
La colaboración
y asistencia de los padres es imprescindible para hacer entre todos una buena
educación.